CAPÍTULO III. LA TECNOLOGÍA EN LOS CRITERIOS DE FOMENTO ARTESANAL

B. Modelo de listado de oficios artesanales

Revisando las prescripciones conceptuales relativas al sector artesanal, lo primero que se nota al observar la lista y clasificación de "ramas de trabajo" de la Reforma al Reglamento de Calificaciones y Ramas de Trabajo (Acuerdo No. 228-B),1 es que su realización está basada únicamente en un criterio muy general de tecnología.

BizuteriaAl hacer dicha revisión se esperaría encontrar por lo menos una referencia a un documento de soporte que corresponda a un sistema (o siquiera una tabla nominal) de unidades funcionales de desempeño prescribiendo las condiciones cognitivas, creativas, actitudinales, técnicas, a rendir en desarrollo del proceso de titulación en cada uno de los niveles profesionales de cada uno de los oficios previstos en el reglamento, donde aquellos aparezcan clara y suficientemente definidos, no simplemente reducidos a su escueta denominación.2 Tal documento debería ser el mismo a tomar de referencia en la elaboración de los pensum o plantillas curriculares organizados para la capacitación y/o formación del artesano y para la aprobación de los planes de estudio de las instituciones dedicadas a la enseñanza de los oficios artesanales, así como para definir los criterios de evaluación de desempeño de tales entidades.

Pero el desarrollo de la prescripción de criterios de selección y de la elaboración de la clasificación de las ramas, que aparece en la mencionada Reforma al Reglamento de Calificaciones y Ramas de Trabajo3 no son claros ni homogéneos, pues los productos, técnicas o elementos enumerados en cada división y sus grupos prácticamente pierden toda posibilidad de identificación sobre las correspondientes características distintivas. Inclusive las divisiones tampoco son claramente referenciadas.4

En el artículo 2 que se titula Grupo Técnico: Diseño,5 por ejemplo, transcribe un listado, anotando que se trata de las ramas sobre las cuales se otorgan los correspondientes títulos. Allí mismo al margen de referencia contextual de la estructura funcional del respectivo oficio, y cambiando el nivel conceptual de referencia, se pasa a nombrar productos mezclados con nombres típicos de líneas de producto y de oficios. Inclusive se menciona un estilo de trabajo como si se tratara de una rama (tal es el caso de la denominada rama "Moriscos", supuestamente productos con decorado moro y que corresponden a la técnica del decorado, a su vez, parte de un proceso mayor); o, en otros casos, se enumera la especialidad de un oficio, como curre con la "carpintería naval" que, en tal caso, podría ser astillería. De otra parte, el "soplado" y el "modelado" son técnicas del trabajo en vidrio que no es razonable considerar como oficio, pues son solo "unidades funcionales de desempeño" dentro de la estructura operacional de un oficio. La rama denominada "Tratamiento de vidrio" es una denominación extremadamente genérica que no se sabe a qué se refiere, además de que puede ser un proceso del oficio: trabajo en vidrio o vidriería.6

En esta lista de selecciones de ramas u oficios para el desarrollo de la titulación no aparecen las "ramas de servicios" pues, todos y cada uno corresponden a oficios que generan bienes observables, tangibles e individuales, dentro de cuya definición se desenvuelve incuestionablemente la artesanía patrimonial. La referencia de los valores tradicionales de identidad de la cultura, parece ser una de las preocupaciones que determinan por lo menos parte de los contenidos de los pensum de enseñanza para la titulación profesional en los oficios artesanales, cuya estructura y procesos se enuncian en el Reglamento Especial de Formación y Titulación Artesanal, según su capítulo II.

Las ramas en las que se otorgan estos títulos (segùn la Reforma al Reglamento de Calificaciones y Ramas de Trabajo, basado en el Acuerdo No. 228-B, R. O. 8, 21-VIII- 1996, Decreto 854, R. O. No. 253, 16-I2008, Quito), son:

 

 

 

1. Pastelería

34. Calado

 

 

2. Decorado y pastillaje7

35. Marquetería

 

 

3. Confitería

36. Decorado en madera

 

 

4. Tejeduría de alfombras

37. Escultura en madera

 

 

5. Tejeduría de bayetas

38. Tallado

 

 

6. Tejeduría de casimires (tejido de pelo de cabra mezclado, a veces, con lana)

39. Tapicería de muebles

 

 

7. Tejeduría de cobijas

40. Enmarcado

 

 

8. Tejeduría de chalinas

41. Tallado y decorado en balsa

 

 

9. Tejeduría de punto

42. Cajas de cartón

 

 

10. Tejeduría de tapices

43. Estuches de cartón para joyas

 

 

11. Tejeduría a mano (fajas, macanas, alpargatas y cestos)

44. Bolsas de papel

 

 

12. Confección de gualdrapas y fieltros

45. Piñatas

 

 

13. Hilatura manual (uso y ruecas).

46. Encuadernación

 

 

14. Tejeduría típica en telar

47. Cerería

 

 

15. Pintura en tela, cuero y crines

48. Cerámica

 

 

16. Cortinería (confección)

49. Alfarería

 

 

17. Lencería (encajes, sábanas y mantelería)

50. Moriscos

 

 

18. Diseño, patronaje, modistería y sastrería (sustituido por el art. 3 del Acdo. 00184-A, R.O. 50, 30-VI-2005)

51. Picapedrería

 

 

19. Sastrería

52. Marmolería

 

 

20. Corte, confección y bordado

53. Tallado en general

 

 

21. Ropa interior

54. Soplado

 

 

22. Camisería

55. Moldeado

 

 

23. Sombrerería en general

56. Tratamiento de vidrio

 

 

24. Talabartería

57. Orfebrería

 

 

25. Zapatería

58. Instrumentos musicales de viento y percusión

 

 

26. Peletería

59. Juguetería

 

 

27. Confecciones en cuero

60. Bisutería

 

 

28. Tallado y repujado en cuero

61. Floristería

 

 

29. Carpintería de construcciones

62. Adornos para el hogar

 

 

30. Carpintería naval

63. Artículos de hueso y tagua

 

 

31. Carrocerías

64. Miniaturista en madera, hueso y tagua

 

 

32. (Reformado por el art. 4 del Acdo. 0142, R.O. 297, 2-IV-2001) Ebanistería (muebles)

65. Pirotecnia

 

 

33. Muebles de mimbre, bambú y esterilla

 

Como puede confirmarse, la lista de ramas mezcla y hasta confunde oficios con productos. Así, el listado anterior da la impresión, arriesgando una conjetura, de que no fue el resultado de un análisis integral a partir de la observación estructurada de las manifestaciones prácticas del sector, sino que una parte es el resultado del desarrollo histórico de la experiencia artesanal palpable y evidente (aunque considerada de manera sobrentendida), frente a otra parte que se fue construyendo a medida que se presentaban y se resolvían situaciones de casos aislados y aisladamente analizados, es decir, los resultados de cada caso tampoco eran tomados como referencia para ir construyendo el hilo conductor de la determinación de la estructura funcional del sistema de calificación y determinación de la unidad operativa de los oficios.

Pero hay algo entre líneas que conviene destacar, pues la lista no menciona ninguna actividad que sea típicamente de "servicios", por lo que se puede interpretar que el desarrollo de la misma apunta de manera implícita a la consideración de la artesanía patrimonial como eje del trabajo de la capacitación y/o formación en los oficios artesanales, pasando así, de manera tácita, de las consideraciones exclusivamente tecnológicas a las de tipo creacional, o por lo menos a tenerlas en cuenta, aunque la visión no está clara y determinantemente formulada ni suficientemente prescrita su diferencia.

El listado de oficios o ramas de la actividad artesanal de producción de bienes tangibles debería ser un instrumento de uso práctico y fácilmente comprensible en la implementación de iniciativas de las distintas instituciones relacionadas con las políticas de desarrollo del sector. Así, en primer lugar el listado (para aprovechar conceptualmente la función de la experiencia histórica) convendría que en su configuración se definieran las áreas específicas de producción en las que se desempeña el sector artesanal que, al mismo tiempo, sirven de base para la titulación profesional y la calificación de los talleres; pero, conviene que en la definición de cada oficio se extienda su descripción a la enumeración de los productos que se elaboran en cada oficio. En tal caso, también conviene que el listado sea complementado siquiera con una definición de lo que quiere significar cada "nombre" o actividad, pues hay "nombres" que por sí mismos no determinan su contenido semántico.

En segundo lugar, es aconsejable que la descripción de la estructura funcional-operativa de cada oficio se extienda suficientemente en la enumeración y descripción de los productos característicos de cada oficio, y esto en razón de que no pocos de ellos constituyen líneas de producción especializada y a cuyo alrededor se determina todo el sistema operativo de trabajo de los respectivos talleres de su producción. Además, esta extensión descriptica también convendrá que incluya la indicación de las partidas arancelarias aplicadas para la exportación-importación, con el objeto de facilitar estos procesos tanto a los artesanos que tienen la oportunidad de exportar directamente, así como a los comercializadores y exportadores especializados en el comercio de bienes artesanales que aportan al desarrollo de la dinámica del sector artesanal.

En tercer lugar, los puntos anteriores servirán para tener elementos de referencia claros para facilitar y favorecer la selección de áreas de actividad que se aspire a promocionar en el sector teniendo en cuenta las características de sus factores de determinación funcional, pues, como se sabe, es más práctico impulsar el desarrollo del sector desde la perspectiva de los oficios artesanales,8 tanto en razón de la economía que representa la valoración de los proyectos, como de las oportunidades de propiciar la organización asociativa para la producción en cualquiera de sus formas particulares.

Tal como está elaborado el listado para efectuar las titulaciones, no constituye éste una herramienta cabalmente funcional para guiar los procesos que pretende, pues éstos exigen la creación la prescripción de especificidades en cada una9. Sus inconsistencias desaparecerían acompañando cada nombre de rama u oficio con la correspondiente descripción de su significación. Igualmente sería conveniente una enumeración básica de las herramientas que, de acuerdo con una clara identificación de las técnicas específicas aplicadas en los correspondientes procesos de elaboración, determinan el uso frecuente con base en los cuales se hagan las referencias a tener en cuenta en la concesión de exenciones a impuestos o beneficios arancelarios.

El oficio, desde el punto de vista de la observación básica, comienza a formar su estructura primaria de trabajo a partir del ejercicio de una serie numéricamente muy limitada de principios técnicos (de unidades funcionales de procedimiento). Así que para adelantar la clasificación (o sencillamente el listado básico) de los oficios como sistemas estructurales de producción del sector artesanal patrimonial (o de cualquier otro género de producción), es aconsejable recurrir a la referencia provista por tales principios técnicos (o procesos primarios equivalentes a conocimientos y destrezas) que, precisamente por ser principios o elementos primarios, revisten una extraordinaria simplicidad funcional a partir de cuya "combinatoria operacional" es posible todo el proceso tecnológico esencial para cualquier proceso productivo de un ilimitado número de bienes individualizados, desde el más simple sistema de trabajo hasta la implementación de los procesos más complejos de la más avanzada fábrica o de la más monumental construcción. Su número es extraordinariamente mínimo comparado con la ilimitada cantidad de productos específicos que se logran con su combinación al aplicarlos.

Tales principios técnicos primarios constituyen unidades básicas de procedimiento para la transformación de materias primas o simples recursos. Entre tales técnicas primarias se encuentran el perforado (que dio lugar al calado), cortado o partido o rajado (que con el desarrollo de sus herramientas da origen al aserrado); ripiado o raspado, pulimentado o bruñido o alisado; macerado o machucado o martillado (que evoluciona hacia el pulverizado); mezclado, combinado, amasado, entrecruzado (que comprende la ilimitada gana de tejidos), hilado (combinado con el perforado dio lugar al hilvanado y de aquí a la costura o cosido); torcido, quemado (que se relaciona con el templado al fuego), cocido (combinado con agua pudo dar lugar al hervido y éste constituido en punto de partida del evaporado y consecuentemente del fundido); moldeado (cuyo ejercicio pudo evolucionar al modelado); vaciado (que también se relaciona con el fundido), rayado (que evolucionó hacia el grabado, el labrado, el cincelado y en última instancia hacia la talla, cuya variación especializada se determina con el tipo de materiales que se transforman con su aplicación), pegado, ensamblado.

La variedad de tales principios técnicos primarios está determinada por la naturaleza de los elementos que son transformados y que exigen que cada uno de dichos principios se someta a un proceso de adecuación que se expresa particularmente en la especificidad de la herramienta utilizada para su realización, pues no es lo mismo cortar madera que cortar piedra u otro tipo de material (aunque ambos dependen del principio técnico de corte); tampoco es lo mismo fundir una resina que fundir un metal (a pesar de que ambos se basan en la técnica primaria del fundido). Lo que significa que el conocimiento organizado en la estructura operativa de un oficio (o rama) se diversifica en función de la diversidad de los recursos transformados que determinan la "especialidad" de la herramienta requerida (que sin lugar a dudas incrementan su número pero sin sobrepasar determinados límites en razón de que los recursos también son clasificables por géneros tales como blandos, sólidos, líquidos en diversos grados, o bien por su origen mineral, vegetal, animal). De esta manera, la unidad técnica funcional de la producción artesanal se constituye mediante la relación de un determinado principio procedimental con el género de recurso sobre el que se aplica (no obstante su número sigue siendo limitado). Así, una lista con muchísimo nombre de oficios más que ayudar a su ordenación lo que hacen es crear confusión y hacer pasar unas cosas por otras, como ocurre con la actual lista de "ramas artesanales", que por ejemplo, exagerando un poco, confunde al sombrero de jipijapa (producto) con la actividad de la sombrerería (oficio), en la que se toma al resultado en lugar del proceso a través del cual se obtiene.

Esta situación se puede comparar con la fonología de una lengua que con base en un número limitado de fonemas (veintiocho para el caso del español), mediante reglas de combinación, que tampoco son muchas, logra toda la producción de su lexicografía. Más radical es la comparación con el caso de los 10 dígitos de la numeración decimal. Igualmente, la estructura de cada oficio puede ser comparada con la gramática de una legua que establece la forma de construir todo el ilimitado número de frases y oraciones (asimilables cada una a los productos) de la comunicación y/o construcción de conocimiento.

Así, la estructura funcional-operativa de un oficio está compuesta por la integración correspondiente de varias técnicas primarias con las que se desarrollan unas habilidades fijadas y organizadas al mismo tiempo en un sistema de conocimientos (que consiste en el registro intelectivo de cada elemento técnico, el tipo de material en uso, las destrezas desarrolladas correlativamente con base en la observación de los correspondientes efectos obtenidos, que dan lugar a la estructura del sistema de trabajo que se concreta en la elaboración de los objetos –que bien pueden ser previamente determinados o ser el resultado de la experimentación desarrollada en el mismo transcurso de determinación progresiva-). Sistema de conocimientos que determina, en última instancia, la eficacia funcional del oficio en función de la eficacia de la aplicación de los principios técnicos primarios, con todo lo cual se conforma la experiencia productiva y creativa del trabajo.

Finalmente, si bien es cierto que por la combinación de los principios técnicos (en sus unidades funcionales mínimas) y su correlación con los recursos sobre los que se aplican, el número de oficios reviste una cifra mayor a la de los principios básicos, en ningún caso se convierte en la enumeración de la enorme lista de sus productos o de sus procesos intermedios para su logro, por cuanto que de esa manera se pierde la unidad funcional de la estructura que constituyen el sistema, el orden funcional básico.

Sin embargo, a pesar de las limitaciones funcionales que pueda presentar el listado de oficios o ramas de trabajo artesanal (especialmente por la combinación de criterios relacionados con aspectos técnicos de producción –adecuados para la identificación y enumeración de los oficios estructural y funcionalmente considerados-, con la de sistemas de clasificación arancelaria –propia para la clasificación de los productos–), regulado mediante la Reforma al Reglamento de Calificaciones y Ramas de Trabajo, basado en el Acuerdo Ministerial No. 228-B del Ministerio de Relaciones Laborales (MRRLL), su valor referencial es vital para varios procesos administrativos y de control, así como para impulsar el desarrollo de la producción con referencia en fundamentos técnicos, como el caso de las titulaciones, la clasificación de las unidades de producción, o la contextualización de los productos artesanales para las correspondientes referencias arancelarias.

En este sentido, cualquiera que sea la institución o mecanismo previsto para el desarrollo, revisión y actualización de la lista referencial de oficios o ramas de trabajo artesanal, lo esencial es su claridad, coherencia de sus criterios de elaboración y, especialmente, el consiguiente aporte a la valorización específica de la artesanía patrimonial. En consecuencia, dicho trabajo merece revisión que bien puede estar demarcada por la ejecución de un proyecto orientado al levantamiento del inventario estructuralmente funcional de las "unidades de competencias productivas artesanales".

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1 Reforma al Reglamento de Calificaciones y Ramas de Trabajo, basado en el acuerdo No. 228-B, R. O. 8, 21-VIII-1996. Decreto 854, R. O. No. 253, 16-I-2008, Quito. Compilación Normativa realizada en medio digital por el Instituto Iberoamericano del Patrimonio Natural y Cultural, IPANC, Quito, 2010.

2 Compilación Normativa realizada en medio digital por el Instituto Iberoamericano del Patrimonio Natural y Cultural, IPANC, Quito, 2010.

3 Ibídem.

4 Reforma al Reglamento de Calificaciones y Ramas de Trabajo, basado en el acuerdo No. 228-B, R. O. 8, 21-VIII-1996. Decreto 854, R. O. No. 253, 16-I-2008, Quito. Compilación Normativa realizada en medio digital por el Instituto Iberoamericano del Patrimonio Natural y Cultural, IPANC, Quito, 2010.

5 Ibídem.

6 Ibídem.

7 El pastillaje puede ser considerado como una técnica (o unidad funcional de desempeño en el campo de producción de la pastelería (además convendrá observar que el "decorado" es el resultado específico de las técnicas del pastillaje). Otros oficios o ramas podrían ser reunidos en uno, como el caso de la tejeduría y de la confección, con sus correspondientes especialidades basadas en el ejercicio de líneas de producción o productos en particular.

8 Sobre el listado de oficios artesanales como herramienta funcional de referencia para diversos fines de impulso del desarrollo del sector artesanal, vale la pena enunciar una experiencia de beneficio para los artesanos realizada en Colombia, la cual partió del cruce de cartas de intención interinstitucional entre Artesanías de Colombia y el actualmente denominado Ministerio Comercio, Industria y Turismo, con el propósito de facilitar las opciones de exportación (así no fueran los exportadores directos sino realizadas sus transacciones por parte de los comercializadores de sus productos). El propósito del proyecto consistía en la simplificación del formulario de "certificación" de origen (la cual difiere de la "denominación" de origen) de los productos. Fue esencial el levantamiento de un listado de oficios para determinar la especialidad productiva de los beneficiarios, y la enumeración de los correspondientes productos generados desde la estructura productiva de los talleres que, desde el marco de los oficios, facilitaba su enumeración y el establecimiento de la correlación con las respectivas partidas arancelarias (para lo cual se trabajó con base en 4 posiciones que corresponden a la especificidad de los productos). Así se construyó un sistema de ubicación arancelaria de productos desde el contexto productivo de los oficios artesanales, que tiene mayor lógica que simples listados de nombres por separado. Mientras el objeto de referencia del formulario continuaba siendo el producto en razón de ser el elemento de determinación arancelaria, el marco de referencia se definió por parte del oficio en virtud de tres aspectos: 1. El relacionado con la preponderancia del origen natural de las materias primas y en mayor medida si se trataba de recursos endógenos a la geografía de los productores, pues ello dejaba de lado la decisión basada en las disquisiciones sobre la importación-exportación de productos en los que algunas de sus partes se pudieran considerar como elementos de reimportación. En tal sentido, las materias primas preponderantemente de origen natural pueden tender, además, a ser de carácter endógeno a la geografía del productor, a ser factor de referencia geográfico cargando especialmente con la representación palpable de la tradición cultural. No obstante, si este último requisito no se cumple completamente, queda la referencia de la geografía marcada por el uso "tradicional" aplicado en la elaboración de una determinada línea de producción comercializada a través de la exportación. 2. El segundo aspecto relacionado con el tema del origen, es la originalidad, que garantiza las posibilidades de la certificación de origen, creciente en la medida de dicha originalidad que se identifica con la exclusividad productiva de la región, y 3. Su aporte al fortalecimiento de la identidad cultural de nuestros pueblos, y una exteriorización más del ejercicio de los derechos culturales.

9 Un aspecto de la eficacia funcional de la referencia de los oficios como espacios de impulso al desarrollo de la artesanía se puede ver revisando la experiencia de la Mesa Sectorial de Artesanía que se llevó a cabo en Colombia, bajo la responsabilidad del Servicio Nacional de Aprendizaje, SENA, y el cual buscaba el levantamiento de los mapas de desempeño laboral. El proyecto no tuvo los avances esperados desde el mismo momento que se puso en marcha, hasta cuando se resolvió su estancamiento asumiendo el valor referencial específico de los oficios artesanales. Tal estancamiento, por un tiempo, se debió al hecho de haber trazado el proceso de trabajo desde la perspectiva abstracta y generalizante de la "artesanía" por la artesanía, pues en este caso el concepto de artesanía es una noción general que sintetiza en su significado una serie de "rasgos" comunes en una serie de oficios productivos, cuya realidad operativa y funcional , primero, no se limita al aspecto tecnológico, segundo, solo es comprensible a través de la observación del acaecer particular de cada oficio (o sea que equívocamente se partía de considerar la artesanía como simple ejercicio de aplicación de fuerza de trabajo humano en abstracto, es decir, desde la perspectiva simplista y genérica de tecnología artesanal y no de las características distintivas que asume en cada oficio). Es decir, la artesanía no es un fenómeno homogéneo, es un sector con sus variantes y variables, que consta de muchas unidades operativas, representadas por la estructura de los oficios con un conjunto de intereses disímiles entre ellos. La ejecución inicial del proyecto se apartó de las opciones concretas que ofrece la estructura funcional de los oficios. Y duró sin avances por el tiempo en que se insistió en su visión genérica; pero, a través de muchas reuniones de concertación entre expertos, artesanos e instituciones, se entendió cómo funciona en la práctica el sector artesanal (Caracterización ocupacional del Sector Artesanal, SENA, Servicio Nacional de Aprendizaje, Dirección del Sistema Nacional de Formación Profesional, Bogotá, 2003).